domingo, 29 de abril de 2012



Hace ya mucho tiempo que tenía este blog abandonado. Antes de poner algunas de las escapadas más recientes, me he dado cuenta de que no había incluido el primer viaje a Grecia, aquella vez por el Peloponeso, y que tan instructivo y gratificante resultó. Así que ahí va un resumen de éste.

lunes, 15 de febrero de 2010

STAGIRA, CIUDAD NATAL DE ARISTOTELES


En la parte oriental de la provincia de la Halkidika, se encuentra la prefectura de Stagira, un municipio bañado por el mar y donde podemos encontrar muchas playas de belleza extraordinaria. Es también el único municipio que tiene frontera con la zona autónoma del Monte Athos, la península más oriental de esta región. Lugar sagrado donde se encuentran unos 20 monasterios ortodoxos griegos así como otros ruso, serbio, rumano, búlgaro y georgiano.

Pero si por algo es y debe ser conocida Stagira es por ser la ciudad donde nacio el gran filósofo griego y profesor del gran Alejandro Magno, Aristóteles.


En la parte noroeste de la ciudad podemos ver los restos de esta antigua ciudad. Se encuentran el relativo buen estado su muralla. También podemos contemplar vestigios del ágora, algun templo y otros edificios comerciales, así como la base de varias viviendas.



La entrada a este recinto es pública y gratuita, sin que haya ningun tipo de control. Esto último debería ser tenido en cuenta por las autoridades del lugar, ya que en mi visita al lugar vi algún turista saltándo las cuerdas que delimitaban un mosaico y otros escarbando en otros lugares.


Otro atractivo de este lugar son sus estupendas vistas al mar. Desde la parte alta se pueden contemplar varias calas de aguas cristalinas, que se suman al encanto de este históridco emplazamiento.

lunes, 26 de octubre de 2009

DIA 20.- DE VUELTA EN CASA, HASTA LA PROXIMA

Bueno, pues hoy ya se acabaron las vacaciones. Nos levantamos a las 5 de la mañana y nos fuimos hacia el aeropuerto. Paramos para llenar el depósito de gasolina del coche y despedirnos de Leona que ya se iba de vuelta a Bélgica. A ella aún le quedaban muchos kilómetros por hacer antes de llegar a casa.
Una vez en el aeropuerto, estuvimos esperando a que llegara alguien de la empresa de alquiler, que vino 10 minutos antes de despegar el avión, así que ya nos estaban llamando por la megafonía. Fue un malentendido que para nada empaña el servicio, calidad y precio que esta empresa de alquiler nos prestó.
Montamos en el avión y tras hacer escala en Viena llegamos a Barcelona, donde tuvimos que coger otro avión hasta Madrid. Ya en España cogimos el autobús a Talavera, donde recogimos nuestro coche, fuimos a por nuestras perritas y llegamos por fin a casa.
Este ha sido un viaje inolvidable, que no sabemos si podrá repetirse en el futuro, que nos ha supuesto satisfacer muchas curiosidades que teníamos, y aprender algo más de esta fantástica cultura griega.
Hasta la próxima, Gia sas

DIA 19.- SOFIA, CASI DE VUELTA A CASA


Este día ya nos notábamos un poco tristones, pues las vacaciones iban llegando a su fin, pero decidimos aprovecharlas hasta el último momento, así que desayunamos y nos fuimos hasta la estación de esquí, para ver que vistas nos encontrábamos por el camino. La verdad es que muchas veces la naturaleza no tiene nada que envidiar a las obras hechas por el hombre. Pese a ser Agosto y no correr agua por las montañas, el verdor y exuberancia de los bosques era espectacular.

Volvimos al pueblo y fuimos a ver la iglesia que se encontraba en el centro. Estaba llena de personas que acababan de asistir al servicio dominical. Estuvimos un rato allí, dimos una pequeña vuelta por el centro y nos fuimos al hotel a recoger los bártulos para proseguir nuestro camino hacia Sofía.

Tardamos aproximadamente dos horas en llegar, pues la furgoneta de nuestra amiga estaba ya pidiendo una revisión en profundidad y no podía ir demasiado deprisa. Llegamos sobre las dos de la tarde y tuvimos mucha suerte de encontrar dos plazas de aparcamiento justo en frente del hotel. Tras dejar nuestras cosas allí nos fuimos a comer cerca del bulevar Vitosha.

Después dimos un paseo por la ciudad y le enseñamos a Leona (para ella era la primera vez que estaba en Sofía) la iglesia de Sveta Nedyeva, la preciosa catedral de San Alexander Nevski, la iglesia rusa, así como otros edificios interesantes del centro de Sofía.





Nos sentamos frente al teatro a tomar un café y fuimos al mercadillo a comprar algún recuerdo de allí. Por supuesto compramos algunos frasquitos de perfume de rosas, tan característico de este país.

Estábamos bastante cansados, por lo que decidimos ir al hotel a tomar algo allí sentados en la terraza y descansar un poco. Más tarde fuimos a cenar y poco después nos marchamos a dormir, pues el avión salía a las 7.30 de la mañana, así que había que levantarse aproximadamente a las 5 de la madrugada. Charlamos un poco sobre todo nuestro viaje e hicimos algunos planes para el próximo y nos quedamos dormiditos como angelitos.

jueves, 22 de octubre de 2009

DIA 18.- DE NUEVO EN BULGARIA

Hoy teníamos que volver a Bulgaria, ya que nuestro avión sale desde Sofía, y los dos últimos días queríamos pasarlos aquí, así que fuimos a comprar un bolso para poder meter cosas, ya que las maletas se nos habían quedado pequeñas con tanto folleto, libros y recuerdos. Desayunamos y recogimos a Leona para emprender el camino hacia Bansko.



Pasamos la frontera y nos dirigimos en primer lugar a Melnik, pues cuando estuvimos allí el primer día nos gustó mucho y no pudimos disfrutar de sus vistas debido a la lluvia. Volvimos a comer en la mexaná de Valentín y compramos algunos regalos.



Después fuimos a visitar el monasterio de Rozhen, a 5 kilómetros de allí. Este es el único monasterio restaurado durante los primeros siglos que ha sobrevivido hasta nuestros días.


El aspecto actual de este viejo monasterio construido durante el siglo 12 o 13, se remonta al siglo 16. Según una inscripción, la imagen de Cristo Pantocrator junto con los doce apóstoles encima de la puerta de entrada de la iglesia principal Virgen Santa, fue pintada en 1597. El Monasterio de Rozhen debe su fama sobre todo a sus iconos. Algunos de ellos son composiciones sumamente complicadas, tanto en la intención como en la ejecución actual, en la cual los temas Bíblicos son los protagonistas de unos artistas muy imaginativos.


Tras esta visita nos dirigimos hacia Bansko, donde llegamos sobre las 6 de la tarde. Es un pequeño pueblo en la montaña, al lado de la estación de esquí, que en los últimos años ha experimentado un crecimiento espectacular debido a la llegada masiva de ingleses y alemanes que están comprando allí apartamentos. Menos mal que todas las nuevas construcciones mantienen un mismo estilo característico de la zona, lo que hace que, aunque masificado, sea un lugar agradable.


Dimos una vuelta por el pueblo, tomamos unas cervezas y fuimos a cenar a una típica mexaná donde comimos de maravilla, atendidos por una chica muy simpática. Proseguimos nuestro paseo y nos dirigimos al hotel, donde tomamos unas copas y nos fuimos a dormir.

lunes, 19 de octubre de 2009

DIA 17,. TESALONICA BIZANTINA

Hoy teníamos previsto hacer un recorrido por la Tesalónica bizantina, aunque me pregunto ¿Qué rincón de esta ciudad no conserva un vestigio del esplendor de aquella época?

En primer lugar al salir del hotel fuimos a visitar la iglesia de los doce apóstoles, siglo XIV, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Como hacia mucho calor íbamos en bermudas y no nos dejaron entrar, así que tuvimos que volver al hotel a cambiarnos de pantalones. De nuevo en esta iglesia pudimos admirar los maravillosos frescos que conserva en su interior, así como sus columnas originales de aquel tiempo.




Continuamos por la calle Egnatia, para mí una de las más hermosas de Tesalónica, y entramos en la iglesia de la Panagía Chalkéon, del siglo XI, igualmente en la lista del patrimonio de la humanidad. Unos metros más allá se encuentran los baños otomanos de Paradisos y al lado otra preciosa iglesia del siglo V, la de Acheiropiitos.


Bajamos por la plaza de Aristóteles y fuimos a ver la iglesia de Santa Sofía, siglo VIII. Ésta aún conserva algunos impresionantes mosaicos en su interior, aunque con la mayoría de ellos ya sabemos lo que pasó en los tiempos de la ocupación otomana.


Camino del museo bizantino, volvimos a pasar por el palacio de Galerio y buscamos a ver si podíamos encontrar los restos del antiguo hipódromo, pero no fuimos capaces de encontrarlo, así que proseguimos el camino hasta el museo donde por fin volvimos a encontrarnos con nuestra amiga Leona. El museo es impresionante, contiene una magnífica colección de iconos, así como sarcófagos y fragmentos de antiguas iglesias. Es un lugar de obligada visita en esta ciudad.


En la cafetería del museo tomamos un frapé, charlamos un poco de cómo le había ido el día anterior a Leona sola por Tesalónica y nos dirigimos hacia la Torre Blanca, emblema de la ciudad y punto de referencia por excelencia. Teníamos pensado entrar, pero al ver la cantidad de gente que había esperando, decidimos continuar y dejarlo para otra ocasión.








Allí cerca se encuentra la estatua ecuestre de Alejandro Magno. Paseamos un poco por los jardines y nos hicimos unas fotos ante este monumento en recuerdo del gran rey macedonio.


Tomamos un taxi para subir hacia la ciudad alta y una vez allí dimos un paseo por las antiguas murallas de la ciudad, increíblemente bien conservadas. Vimos el Heptapirgo, las siete torres, y seguimos caminando por esta parte de la ciudad. Fuimos bajando poco a poco, disfrutando de la tranquilidad de esta zona y nos sentamos en una ouzería a comer y beber algo.


Después de comer continuamos el camino hacia el puerto, paseamos por el paseo marítimo y el centro de la ciudad. Compramos algunos libros y discos, así como unos recuerdos de la zona, y nos sentamos en una terraza a descansar y tomar unas copas. Más tarde camino ya de la furgoneta de Leona entramos en un souvlatsídico a cenar los típicos souvlakis. Dejamos a Leona en su furgoneta y nosotros tomamos un taxi para volver al hotel porque teníamos los pies hechos polvo de tanto caminar.

sábado, 17 de octubre de 2009

DIA16.- ANTIGUA PELLA Y LLEGADA A TESALONICA





A las 9 y media, tras despedirnos del personal del hotel que fueron amabilísimos, cogimos el coche para ir a nuestro próximo destino, Tesalónica. Antes de llegar allí decidimos pasarnos a visitar la antigua Pella, la ciudad de Filipo II y donde creció Alejandro Magno.

Llegamos allí y vimos que la entrada al recinto tenía pinta de ser nueva. Nos dirigimos a la taquilla y resulta que la chica que la atendía hablaba perfectamente español.
Había estado varios años en España jugando al voleibol. Nos dijo que estaban restaurando todo el acceso al recinto arqueológico y que el museo se estaba trasladando al nuevo local y que estaría listo en un mes aproximadamente. Igualmente el palacio estaba siendo objeto de trabajos de excavaciones y restauraciones, por lo que nos sentimos un poco desanimados por no poder ver estas dos piezas fundamentales del conjunto arqueológico. No obstante el recorrido por el lugar fue muy interesante. Estuvimos viendo restos del Ágora y algunas casas con bellos mosaicos y columnas.


Una vez finalizada esta visita, continuamos hacia Tesalónica donde llegamos a las 14.00 horas. El hotel estaba casi en el centro de la ciudad y ésta se encontraba toda en obras por la construcción del metro, por lo que el tráfico era caótico. Esto hizo que perdiéramos a Leona.


Nos dimos un baño en la piscina, y fuimos a dar un paseo por el paseo marítimo, pasando por la torre blanca y llegamos hasta el museo arqueológico. Compramos la entrada para este museo y el bizantino, pero este último decidimos visitarlo al día siguiente.


El museo arqueológico tiene algunas figuras impresionantes, además de objetos de bronce y oro. Bien merece la pena la visita.







Continuamos el paseo por la calle Egnatia, para mí una de las más bellas de la ciudad. Aquí pasamos por el Arco de Galerio, visitamos la Rotonda que fue mausoleo de Galerio, un poco más abajo los restos del palacio de este emperador, y varias iglesias bizantinas.







Pasamos por el Ágora y entramos en la catedral de San Demetrio, iglesia del siglo XI con restos de maravillosos mosaicos y columnas originales de la época.




Ya se hizo de noche y nos fuimos a cenar, pasamos por el barrio de Ladádika, en su origen fue un barrio de almacenes del puerto, que hoy en día se ha transformado en una concurrida zona de ocio y copas.


Cenamos en una taberna en la zona del mercado, tomamos unas copas y nos fuimos a descansar, pues nos habíamos dado una buena caminata durante todo el día.